Los esquemas del otro

 

Con Brian era ella misma, independientemente de lo que tal cosa pudiera significar. Sabía qué significaba. Menos inmersa en los esquemas del otro, en su inconsciente modelado de otra vida.

Don Delillo, Submundo, 1997

Leyendo esto me ha dado la sensación de porqué rompen muchos matrimonios o partes de ellos son infieles. Supongo que a medida que el tiempo va avanzando, ambos se van configurando en torno a un código y de alguna manera se moldean adaptándose a la figura o el papel que deben ser en ese organismo. 

Las personas que eran antes, o que son ahora o la evolución que no entra dentro de esos esquemas rompe con la lógica del código. No son admisibles conductas no esperables o da miedo introducirlas y la persona que sufre los cambios o la irresistible fuerza de vivirlos, siente la necesidad –creyendo que en ese matrimonio no hay espacio para ello– de expandirse fuera, de jugar a ser esa persona, tal vez quien en realidad es, o cansado de su papel trata de escapar a otro lugar.

Es una idea sencilla y tal vez misteriosa a la vez. Pero desastrosamente, la mayoría de la gente posa sus largos tentáculos sobre la vida del otro, de modo egoísta, estudiando sus respuestas, analizando su comportamiento o engañándose con respecto a él o como debería ser y los encierran en sí mismos. Y queda tan poco espacio espontáneo, es tan escasa la posibilidad de amar los cambios sin sentir que estás traicionando a la imagen que tienen de ti que inevitablemente hay un escape en ese depósito a presión.

En qué momento comprimimos tanto al prójimo que no podemos quererlo como es y seguirle en sus cambios, apoyando sin deformar. 

Bueno, estas son las caóticas ideas sin filtro, en bruto. Tal vez más adelante sepa desentrañarlas mejor.

Imperfecciones Fotogénicas

Mi amigo Kurt Cobain dejó escrito en su diario que entre las cosas que le interesaban, recuerdo que estaba: el cultivo de una selecta legión de imperfecciones faciales.

No tiene exactamente mucho que ver, pero el otro día me salió un corte en la mano y me sorprendí mirándolo. Creo que era extremadamente fotogénico:

No hay que darle muchas vueltas pero observa que sigue la línea de la falange pero como un principiante, ligeramente torcido. Justo antes de llegar a esa rotonda de pliegues que no sé cómo se llama. Y creo que es ese ingrediente el que lo convierte en auténtico, como genuino, un  objeto de mercadillo, un expositor de sangre.

Lavado de cara

Pues sí, he decidido darle un lavado de cara al blog, buscando algo más retro. Porque aunque haya cambiado muchas veces de dirección, ahí donde lo ves tiene 9 años con cambios de nombre y esas cosas.

Y de paso he decidido dejar constancia de la trayectoria bloguera.

En 2008 se abrió miblancoynegro del que conservo todas las entradas. Fue un hito. Disfruté mucho y aunque hay cosas que ahora suenan feas, lo miro con cariño, como Dickens a David Copperfield.

Mi Blanco y Negro allá por 2010.

Luego monté con mi padre una web de tonterías para aliviar el trabajo del personal, en plan finofilipino y compramos un dominio: malditolunes.es Subíamos montones de post y tuvo un pico cuando en el informer de la UPV pusimos una nota…900 visitas aquella hora. Funcionó un año escaso.

Esa pinta tenía, el fondo lo diseñó él. Mítico.

 En un intento de volver a empezar apareció Rostard, que sonaba como el nombre de un personaje del siglo XIX. Tuvo grandes momentos de redacción y se desinfló. Tal vez entre 2012 y 2013.

Rostard con un diseño más despejado que MBYN.

Y eso es todo por hoy. Batallitas binarias.