30 junio, 2022

No, gracias, estoy bien



Amelie Lens

Con respecto a la DJ, Amelie Lens, natural de Antwerp, aquí apunto algunas de las sesiones que he encontrado. En negrita las que me han entusiasmado más de momento:

2022 - Ultra Music - Miami
2022 - Exhale Radio
2021 - StuBru Residency
2021 - Tomorrowland Digital
2021 - Kompass Klub Closing - NYE Livestream
2021 - Exit Festival - Serbia
2021 - EXHALE Together - Antwerp
2020 - The Tunnel
2020 - Lockdown Session - Home
2020 - Essential Mix
2020 - Beatport Live - Antwerp
2020 - Awakenings - Gashouder
2019 - Tomorrowland - Belgium
2019 - Time Warp
2019 - The Tunnel - Studio Brussel
2019 - Street Parade ARTE
2019 - Cercle - Atomium
2019 - Awakenings - Area Y
2018 - Exit - Serbia
2018 - Awakenings
2017 - Cercle - La Plage
2017 - Awakenings - Area Y

El techno me llena de energía y de ganas. Todavía estoy descubriendo porqué unas sesiones me suben y otras no. En pleno descubrimiento en convivencia con los prejuicios.

De este año todavía estoy esperando que aparezcan:

2022 - EXHALE Together
2022 - Awakenings Easter
2022 - Cercle - Musée de l'Air et de l'Espace

29 junio, 2022

La Quinta

De buena mañana,
había cinco palomas
Al pasar, cuatro se instalaron
en un cable y la quinta
en otro.
Y me metí en el metro.

27 junio, 2022

Emoji Time

En esta oficina hemos creado un buen montón de emojis que nos han servido para expresarnos. Los términos más anestésicos hablan de la proactividad, la sostenibilidad y el sentido común. Podrían ser un buen histórico de la experiencia en la empresa.

:salute-dear-comrade: :as-some-of-you-may-know: :at-least-i-respect-traditional-values:

:try_not_to_cry: : :client-presubmission: :fear-management: :why-so-serious: :team-leading-had-dramatically-reduced-my-emoji-making: :meanwhile-my-mascot-is-wfh: :another-overnight-request: :proud-monkeytester: :so-repetitive: :you-can't-imagine-much-do-they-pay-attention-to-these-details: :i-am-not-ignoring-you-i-am-ghosting-you: :so-another-root-related-issue: :great-effort-you-will-get-a-big-3: :no-courses-info-yet-and-this-cannot-happen: :they_are_pushing_on_automation: :the_office_still_seems_to_be_a_safe_place_with_no_evidence_of_infection_therein: :have-fun-but-not-too-much: :another-day-at-the-zoo: :amazing-apple-discounts-for-cognizant-people: :asianprince-is-not-pleased: :i-am-sexy-i-attach-logs-constantly: :yes-yes-yes-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-no-learning::please-don't-spend-too-much-time-on-this: :block-everything: :the-company-can-be-unhappy-with-you-for-it: :this-paragraph-the-tool-with-which-i-must-survive-in-the-jungle: :not-allowed-to-remove-any-part-of-the-chairs-we-have-at-the-office:

:pump-up-the-jam-on-fire: : :obsessed_w_britney: :amelie-lens-techno-queen-made-me-a-religious-techno-raver: :your-outie-is-splendid-and-can-swim-gracefully-and-well: :sidekick-dream-team: :i-have-located-ginger-she-is-in-a-bubble-pop-gum-concert: :yeah-seems-like-you-attached-the-logs-yes-but-have-you-attached-the-logs: :antonela-loves-britney: :angry-taneli: :would-you-like-us-to-assign-someone-to-worry-your-mother: :i-have-enough-bandwidth: :in-my-company-we-do-not-attach-logs: :is-your-muffin-buttered--or-would-you-like-us-to-assign-someone-to-butter-your-muffin: :oh-god-please-tell-me-more: :do-you-like-boring-sects: :yeoja: :don't-touch-knee: :cant-wait-to-get-home-and-watch-coda-on-my-ipad::i-appreciate-your-jokes-but-not-now: :i-wouldnt-worry-the-iphone13-is-ecofriendly: :only-the-most-absent-minded-go-into-the-cinema-looking-for-subtlety-quietness-or-reflexion: :pleasesorry-the-tofu-on-my-plate-is-talking-can-you-change-it-to-silent-tofu: :wife-and-kids-are-second-to-my-iphone: :i-am-not-a-dinosaur-i-am-a-tiktoker: :ashamed-and-not-funny-at-all-to-have-these-type-of-recordings::elif-flip: :i-don't-care-what-you-say-now-i-just-want-to-concentrate-on-my-music: :hand-over-your-devices-now: :waiting-you-to-eat-top-employee-prize::apapa-i-ll-do-it: :now-sucking-on-your-hair-is-sweeter-than-ever: :just-1-minute-he-said: :good-for-you-and-our-mother-earth:

:the-excellence-for-apple-is-really-in-a-super-high-level: :only-the-most-absent-minded-go-into-the-cinema-looking-for-subtlety-quietness-or-reflexion:

 :britney-love: :okay-some-bio-labels-here-but-theres-no-enough-well-tuned-violins-at-the-shostakovich-eco-farm:  :please-don't-spend-too-much-time-on-this: :please-stop-putting-emojis-you're-hurting-my-feelings: ,

:javparrot:

 Tendrían este aspecto:

 


 

La Primera Norma del Manual


El Motivador Número Uno sonríe y dice:
—¡Muy bien! Venga hombre, que esto no es el Rotary Club. ¡Abrid el cuaderno por la página 37!
Todos buscan la página mirando hacia abajo y hay alguien entusiasmado que grita:
—¡Guapo!
El Motivador Número Uno levanta las manos:
—Calma, calma. Sé que no estáis pasando por un buen momento. Ya estamos hartos de que no nos tomen en serio. Pero se ha terminado porque ahora ¿¡ahora quién está al mando!?
El público grita enfurecido:
—¡¡Nosotros!!
El Motivador Número 1 dice:
—¿Y quién pone las reglas?
El público vuelve a gritar:
—¡¡Nosotros!!
—Exactamente —dice el Motivador Número 1—. Que no os engañen, vosotros tenéis el control. Mamá ya no está aquí para protegeros. Abajo hay una piscina con pelotas de colores, podéis marcharlos allí si queréis, porque ahora vosotros ponéis las normas. Y toda esa fuerza sale de aquí, de la mina de oro —dice mientras se acaricia el bíceps con la otra mano—.

En la primera fila hay un chico bastante escuálido que toma notas en una libreta a cuadros. La última frase que ha escrito es: “Toda esa fuerza sale de aquí”. El Motivador Número Uno se fija en él.
—A ver tú, chico, ¡ven aquí, sube aquí arriba! ¿Cómo te llamas?
—Bernardo, señor
El Chico Bastante Escuálido mantiene las manos cruzadas tapándose los genitales con la libreta y la cabeza ligeramente agachada.
—Fernando, ¿te das cuenta de que tu felicidad depende de ti mismo?¿Porqué estás tan zombie? Deja ya de llorar. ¿No te das cuenta de que eres adicto?
—Por eso estoy aquí, señor. No lo llevo bien —dice el Chico Bastante Escuálido.
—Así me gusta, reconocerlo es importante. Mirad todos bien a Fernando. Fernando es un adicto. ¿Y cuál es la primera norma del Manual?
El público guarda silencio. Y el Motivador Número Uno pregunta de nuevo:
—¡¿Cuál es la primera norma del Manual?!
El Chico Bastante Escuálido deja caer la libreta de las manos, y se arrodilla. Pone los brazos en cruz y grita a pleno pulmón:
—¡Oh, Señor, ayúdame porque he pecado! ¡Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo!
Y dicho esto, el Chico Bastante Escuálido se desploma en el suelo.

Aquel día fue revelador para mí y empecé a frecuentar el grupo. Todavía tengo recaídas, pero sé que esto no es un sprint, es una carrera de fondo, y aunque todavía me hago algún selfie, ya no doy a ‘me gusta’ a nada.

El orden social y la paz

    Tenía siete años y mi hermano me había roto en la cara todos los billetes del Monopoli. Los usábamos para comprar servicios como ordenar el armario de los juegos, callarse veinte minutos, hacer los deberes de arte o entretener a mi tía abuela, que tenía un bigotillo tipo D'Artagnan que te hipnotizaba y ya no podías hacer nada más. Yo estaba desconsolada. Me puse a llorar y tal vez berreé un poquito. Me retiré a la terraza. Mi fortuna había desaparecido. Era media tarde, mis padres dormían la siesta y yo era desgraciada. En la terraza estaban algunos de nuestros juguetes, sucios por la intemperie. Inmediatamente, cogí la tabla de surf de mi hermano y la tiré por el balcón. Miré abajo: no era suficiente. Deseé que ardiera en fuego infernal. Deseé que se comiera una cosa asquerosa y muriera. Deseé que construyera una casa con las piedras que le sacaran del riñón.


    Por el paseo marítimo no había nadie. El mar seguía a su bola y el sol daba fuerte, me picaba todo. Cerré los ojos. Y así fue como se me apareció un señor. Iba vestido de traje, parecía hecho a medida según mis cálculos prepúberes y tenía un bigote parecido al de mi tía abuela. Estaba sentado en una mesa de despacho, fumando un puro mientras escribía algo al lado de una pila de papeles. Parecía no darse cuenta de que estaba allí. Detrás tenía un póster de Hannah Montana y otro de los Power Rangers.
    —¿Problemas con un hermano?—dijo.
    —¡Sí!—contesté yo.
    —Tengo algo que te puede interesar—y me lanzó un cuadernillo grapado que pude atrapar al vuelo.
    Y así fue como vi la solución a mis problemas. Incluía todo. Estaba el fuego infernal y también esa cosa repugnante que se comería en su lujosa casa estilo renal.
    —Es perfecto, ¿qué tengo que hacer?—dije, como si lo hubiera hecho cientos de veces.

    Cuando abrí los ojos estaba sentada en un banco del parque del Retiro. Y no sé por qué, pero me oí decir:
    —¡Bernardo!

    Y dicha llamada fue respondida por un caniche toy precioso que vino a buscar una chuche y se la dí, porque tenía chuches. Comprobé mi bolso. Había unas llaves, una cartera, un folleto de descuentos del Burguer King y lo que parecía una especie de mini televisor de alta resolución en una funda muy mona. Hacía un día soleado y los ciclistas pasaban por delante sin cuidado ninguno. Mis manos parecían las de una mujer fuerte e independiente que respeta el orden social y la paz.